Por Javier Crystian *
29 de febrero del 2024, Estado de México
(Parte 1)
Mucho se habla de las técnicas somáticas, la danza somática o simplemente lo somático pero ¿nos hemos detenido a mirar de dónde provienen estas prácticas? Desde mi perspectiva se conocen pocas fuentes teóricas relacionadas con el tema aunque hay una gran variedad de investigaciones que reparan en darle fundamento investigativo a esta práctica del cuerpo, en México hace tan solo 20 años pensar que las prácticas relacionadas con lo somático fueran parte del plan de estudios en alguna carrera de danza contemporánea, clásica o folklórica era algo impensable, ya lo planteaba en aquél entonces en los primeros años del 2000 el Centro de Investigación Coreográfica (CICO) pero a los ojos de la academia eso “era cosa de hippies”, pero se desarrollaba con gran seriedad y sus practicantes buscaban otras herramientas de creación.
La definición de somático según la RAE es la siguiente: “por el griego σωματικός (sōmatikós), que ‘pertenece al cuerpo’, con raíz en las formas σῶμα (sôma), σῶματος (sômatos), en referencia al ‘cuerpo’, y el sufijo ‒́ico, sobre el griego -ικός (-ikós), conforme la adjetivación y que se refiere a lo perteneciente o relativo a la parte material o corpórea de un ser animado”, una definición que se queda corta a todo lo que se vive a través de dichas experiencias, por otro lado Cecilia Bembibre (2010) se refiere como somático lo referente del cuerpo biológico y fisiológico, concentrándose en sus funciones mediante las cuales hay relación entre consciencia y entorno, en palabras de la autora se apunta:
La noción de somático se utiliza para marcar o designar aquellas expresiones corporales u orgánicas que aparecen de manera evidente o no. Las marcas somáticas son entendidas como uno de los modos que tiene el cuerpo para mostrar el estado anímico o emocional cuando el individuo no expresa sus sentimientos y sensaciones de manera racional. Esto quiere decir que cuando una persona está estresada, angustiada, preocupada, feliz o cansada, entre otras sensaciones, puede no demostrarlo conscientemente, pero el cuerpo se encarga de dejarlo en claro a través de esas marcas somáticas o corporales. (p. 1)
Adentrándonos en la aplicación de las prácticas somáticas dentro de un
ambiente formativo soma designa
cualquier organismo vivo con capacidad, en algún grado, de ser consciente del
entorno nombrado como sensorium, y
de actuar intencionalmente en él a lo
que se le conoce como motorium. La relación recíproca entre
movimiento y sensación forma parte del diálogo entre los integrantes de un
espacio incluyendo el espacio mismo, en dicho proceso el complejo sensoriomotriz
es indisoluble, la experiencia de sensaciones de las y los integrantes puede llegar a trasformar su realidad o su entorno a partir solo de las sensaciones tanto propias como compartidas.
La transformación del cuerpo se basa en recuperar la conexión con el todo. Archivo personal
Julia Castro y Marta Uribe (2010) nos hablan de “los hallazgos
fundamentales de la psicología fisiológica es que, en los humanos, el proceso
sensorial perceptivo nunca trabaja solo; lo hace siempre en asocio con el
proceso motriz” (p. 32). Esto nos habla de un constante diálogo entre la
consciencia y el entorno a través de las sensaciones, pero esto no puede existir
si no se mira hacia el mundo interior, una escucha que describe lo que va
sucediendo aunque no tenga un sentido cognitivo tan claro para nuestro
entendimiento, esto puede dictar ciertos movimientos que pueden ser grandes
herramientas para el espacio performático ya que describen de una manera
espontánea un lenguaje expresivo más apegado a nuestros sentimientos, en otras
palabras Castro (et al.) describe:
No podemos sentir sin actuar, ni actuar sin sentir.
Por lo anterior comencé una investigación que intentara enriquecer las perspectivas del acontecer performático referido en la danza escénica mexicana, desde otras disciplinas y conocimientos que aparentemente son distantes a lo dancístico. Ante el tratado del cuerpo en los rituales de curación otomí, experiencia que comencé en el 2020 practicado con algunas comunidades que habitan el Eje Neovolcanico Transversal, principalmente en Enthavi, Temoaya en el Estado de México, se visibiliza las fuerzas vitales de la naturaleza y el cosmos o shedï en otomí, manejadas por los curanderos y vertidas en lo intangible del individuo, desde esta perspectiva, se intenta replantear el cuerpo involucrado en los ritos donde surgen las tradiciones dancísticas, como una de tantas variantes que pluraliza el origen del movimiento en el sujeto. El desplazamiento de esta corporalidad se denominó cuerpo mítico o mäka ka’ti jä en otomí, una corporalidad intangible que muestra el flujo del cosmos a través de los diferentes sucesos del universo interior, tejiendo una mirada que intenta conectarse con espacios imaginarios de creación performática, un espacio planteado como realidad de lo sagrado.
El diálogo en silencio entre dos cuerpos. Fotografía Maria Gallo
Siendo honesto, el detonante que me llevó a cuestionar la manera de cómo analizar el cuerpo que danza, fue la discriminación que ha recibido el cuerpo indígena, en este caso el otomí, en la escenificación de las danzas tradicionales y sus derivados, cuerpos excluidos a los que Nicolescu Basarab (2006), doctor en ciencias reconciliador entre la multidisciplina, la ciencia y el arte, nombró como tercer excluido o tercer oculto, un individuo que por sus características no encaja ni es aceptado con la identidad social hegemónica, un individuo conectado consigo mismo y su espiritualidad.
Este análisis habla sobre el espacio creativo producto de un taller el cual imparto como parte de los estímulos y apoyos que la Secretaría de Cultura a través del sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC) en el programa de Creadores Escénicos proyecto que lleva por nombre Xhumï ñoui hyu ñhä en otomí o Sombra de tres cabezas, cuerpo mítico y metodologías otras para la creación escénica, en los rituales de curación de la medicina tradicional otomí. Un proyecto para replantear las prácticas dancísticas cuyo objetivo tiene la experimentación del cuerpo y buscar su posible transformación a través de saberes cosmogónicos encontrados en la practica con las comunidades indígenas de dicha región.
El amor. Archivo personal
El primer
taller con el que inicié este emocionante proyecto es con el Proyecto
Gallo Entrenamiento dirigido e impartido
por Maria Gallo, una labor dancística que se abre paso en la Rivera Maya,
concretamente en Playa del Carmen, con bailarines, artistas del cuerpo, gente
de circo y estudiosos de la danza, comenzó este sueño que ahora se puede tocar,
se puede escuchar, gente de todas partes de México y de distintos países como
Chile, Colombia, Argentina, Uruguay e Italia habitamos por un momento lo que
planteo como "Realidad de lo Sagrado" o nikjä,
una oportunidad que tenemos para replantear nuestra manera de fluir por este y
otros imaginarios, en los que detallaré más adelante…
El programa que Maria Gallo dirige, está integrado por gente muy comprometida, generosa y corporalidades únicas que muestran la belleza del movimiento, verles en movimiento, percibir cómo fluyen entre ellas, ellos, elles, en las experiencias del diálogo se hablo de la disolución del cuerpo al momento de bailar, como hacer el amor sin cuerpo, del viaje interior que puede ser infinito, todo ello me hace pensar que la ruptura de esta realidad es posible, hubo sucesos inexplicables que provienen de la abstracción de nuestros recuerdos y la memoria guardada en la piel, pero al final del día el goce de ver esos espacios corporales diluidos entre dos mundos me hace valer que todo este tiempo valió la pena.
El cuerpo suele desaparecer en la Realidad de lo Sagrado. Archivo personal
Durante este periodo compartiré contenido relacionado con danzas somáticas, etnocultura, conceptos comunitarios para el arte, diversas metodologías para la creación, todo ello forma parte del proyecto Xhumï ñoui hyu ñhä en otomí o Sombra de tres cabezas donde se viven diversas metáforas como detonantes creativos, entre ellos la renovación, la muerte y el silencio…desde este y otros mundos posibles.
¡ Xämadi (muchas gracias) !
Referencias
Bembibre, C. (Oct. 2022). Definición de Somático. Significado.com. https://significado.com/somatico/
Castro J. y Uribe, M. ( 2010). La educación somática un medio para desarrollar el potencial humano. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3645230
Nicolescu, B. (2006). Transdisciplinareidad, pasado presente y futuro. Parte 1. Visión, Conciente y Con-ciencia. Traducción Ana Espinoza. México, pp. 15-28.
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