Cronología de la danza contemporánea en México, décadas 1920-1930



Década 1920


En el escenario mexicano de l920, convivieron el fervor revolucionario, con los bailes populares y una brillante reforma educativa promovida por José Vasconcelos.

Los primeros gobiernos posrevolucionarios reconocieron la importancia del arte para asegurar la unidad nacional. Se alimentó, pues, el impulso de autoafirmación que vivía el país. Con esta visión se creó la Secretaría de Educación Pública y Bellas Artes.

Vasconcelos, como titular de la Secretaría de Educación Pública, realizó campañas de alfabetización, se crearon misiones culturales, se fundaron escuelas, y se promovió la danza folclórica.

La producción musical nacionalista y la fuerza de los artistas plásticos fueron los ecos del vasconcelismo que tras la lucha armada, impulsaron lo revolucionario en el arte. Los creadores e intelectuales se convirtieron en promotores de su proyecto. El nacionalismo cultural encontró en el muralismo su expresión estética fundamental.

Las misiones culturales cobraron importancia. Luis Felipe Obregón y Marcelo Torreblanca investigaron las danzas tradicionales que diversos maestros enseñaron a la juventud.

Década 1930


El pintor Carlos Mérida fue designado director de la Escuela de Plástica Dinámica, creada por el Departamento de Bellas Artes en l931. Un año después, ésta se convierte en la Escuela de Danza de la Secretaría de Educación Pública.

Carlos Chavez, entonces director del Conservatorio Nacional de Música, determinó que fuera un pintor quien dirijiera la escuela. Opinaba que los bailarines profesionales no tenían facultades de organización administrativa y técnica.

Nellie y Gloria Campobello, protagonistas en la creación de esta escuela, crearon una danza mexicana, nacionalista y revolucionaria.

Dora Duby fue una de las primeras solistas de la danza moderna que formó parte del equipo de maestros.

Junto con Xenia Zarina, divulgadora de estilos exóticos, hicieron equipo con Nellie Campobello.

México se modernizaba y también los espectáculos de teatro musical.

Las alumnas de la Escuela de Danza fueron invitadas a participar en la película Noches de Gloria, con Esperanza Iris, dirigida por Rolando Aguilar.

Aquí apreciamos el foro de Bellas Artes y un equipo de bailarines que dominan las peripecias de la técnica clásica, en la coreografía de Edmundo Santos.

El público admiraba las habilidades de los solistas que, desde muy jóvenes, impresionaban con sus alardes acrobáticos.

No podían faltar los bailes de salón, convertidos en verdaderos retos de equilibrio precario. El público, sin duda, apreciaba también estos exhibicionismos, provocadores de un vértigo modernista aclamado en Europa y Estados Unidos, importado en México.

Durante el gobierno de Lázaro Cárdenas se impulsó a la industria y se promovieron las nacionalizaciones. Las grupos obreros tuvieron gran fuerza durante este período. El pueblo de México vivía el anhelo de la independencia y el reconocimiento de sus propios valores.

La vida cultural de México en el cardenismo fue muy rica. No sólo se promovieron los ballets de masas de Nellie Campobello, sino que se dieron las polémicas públicas entre Diego Rivera y Trotsky por diferencias en sus posturas políticas.

La entrada del México posrevolucionario a la modernidad, significó también asociarse al glamour internacional.

Paralemamente, el filósofo Samuel Ramos escribió El perfil del hombre y la cultura en México, basándose en la mentalidad y la psicología de la vida diaria.

Waldeen viajó por primera vez a México en l934 como bailarina y coreógrafa de la compañía de Michio Ito.

Cuatro años más tarde, creó un grupo mexicano de danza moderna.

Algunas alumnas de la Escuela de Danza habían tenido problemas con Nellie Campobello. Estas fueron Guillermina Bravo, Amalia Hernández y Josefina Lavalle quienes junto con Magda Montoya y Sergio Franco, se integraron al grupo de Waldeen. 

Las llamadas waldeenas participaron en la película Bugambilia, dirigida por el Indio Fernández. Danza y cine nacionales serían grandes cómplices entre los años 40 y 50's.

También las waldeenas aparecieron en La Diosa Arrodillada, al lado de María Felix. 

Al igual que Waldeen, Ana Sokolow fue invitada por la Secretaría de Educación Pública en l939 para formar una compañía. Eligió a jóvenes bailarinas que se habían formado con Nellie Campobello. Por vez primera, éstas conocen una disciplina real y otro tipo de exigencias expresivas. Con las waldeenas y sokolovas, se inició en México un proyecto alterno al de la Escuela de Danza.

Julio Bracho invitó a Ana Sokolow como coreógrafa del filme, La corte del faraón. Con esta participación habría de continuarse la trayectoria de una colaboración fecunda entre la danza y el cine mexicanos. Aquí reconocemos a Rosa Reyna, al lado de Carmen Gutiérrez.

El cine nacional no desaprovechó la presencia de los talentos que más tarde fortalecerían a la joven danza moderna. En l950 el recién creado Ballet Nacional de México participó en la filmación de la película Lola Casanova, de Matilde Landeta.En esta filmación intervinieron Josefina Lavalle, Evelia Beristáin, Miguel Córcega y Alberto Almazán.

Rocío Sagaón fue otra de las más destacadas solistas de la nueva danza mexicana que aparecerían en las pantallas del cine nacional. En l950, actuó junto con Pedro Infante en Islas Marías, dirigida por el Indio Fernández.


SHARE

Danza-Revista MX

Revista virtual de promoción y difusión de danza y artes escénicas

  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario