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| Foto cortesía TCUNAM |
México, 2 de octubre de 2017
Con un total de siete piezas, dedicadas al ideólogo,
político y militar Ernesto “El Che” Guevara, al sociólogo Rubén Aguilar
Valenzuela y a Lorena Luke, el Taller Coreográfico de la Universidad Nacional
Autónoma de México (TCUNAM) retomó esta tarde sus actividades en la Sala Miguel
Covarrubias, del Centro Cultural Universitario (CCU).
La agrupación, uno de los proyectos culturales y artísticos
más importantes de la Casa Máxima de estudios, dedicó su función de ayer a
México que sigue en pie, luego del sismo de 7.1 grados, ocurrido el 19 de
septiembre y que afectó a la Ciudad de Mexico y los estados de México, Puebla y
Morelos, provocando la suspensión de la actividad artístico cultural en las
zonas afectadas.
Tras apagar las luces del foro, se proyectó la imagen del
mundo, con unas líneas donde el Taller mostraba su solidaridad con México,
segundos después se exhibió la bandera mexicana con un pequeño moño negro en su
parte superior izquierda.
Entonces apareció en el escenario la bailarina Valeria
Alavez, para dar inicio a la gala con la pieza Renacimiento, y la danza de esta manera se hizo presente una vez
más en los escenarios de Ciudad Universitaria.
La “fiesta” continuó con Sólo
para un Ángel Contemporáneo, pieza inspirada en la juventud actual y que se
dedicó al “Che Guevara”, acompañada por la música: Preludio en do sostenido menos, Opus 3. Número 2, de Sergei
Rachmaninov.
Y minutos después, el tema musical Earth Song, de Michael Jackson, atrapó las miradas con la
coreografía Canción de la Tierra, una
denuncia a la destrucción del medio ambiente, pero también, un grito de
protesta en contra de la marginación de jóvenes y pobres en un mundo donde las
grandes corporaciones, en su afán de riqueza destruyen y contaminan sin
importarles el desastre que dejarán a generaciones venideras.
Desde el punto de vista musical, la obra es una síntesis del
blues, el góspel y la ópera, acompañada de cerca de 15 bailarines. Se dice que
el tema musical fue el último que cantó Michael Jackson en su vida; la ensayó
la noche del 25 junio de 2009, horas antes de su muerte.
La gala continuó con Dios
Lavará Todas las Lágrimas, inspirada en un espiritual negro tradicional, en
la que menciona que pocos pueblos han sufrido tanto como el afroamericano, a
cuyos miembros traían como esclavos, encadenados, a los que se subastaba como
ganado, sin importar que separaran a las familias.
Ese sufrimiento fue el que inspiró al afroamericano a
expresarse a través de la música sacra, uno de los pocos canales permitidos por
los amos blancos.
Concierto para piano y
orquesta número 2, de Wolfgang Amadeus Mozart, a cargo de cuatro bailarines,
pieza dedicada a Valenzuela; Homenaje a
Balanchine, con música de Igor Stravinsky, y Huapango, pieza dedicada a Luke y con la música de José Pablo
Moncayo, cerraron el programa dancístico.
Es de mencionar que diversos puntos del centro cultural, la
gente se dio cita con la cultura y las artes, toda vez que las salas del Museo
Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), lucían llenas de vida gracias a
decenas de visitantes.
Al igual que la sala Nezahualcóyotl que abrió sus puertas
para escuchar a una de las agrupaciones musicales más importantes del país: la
OFUNAM; en tanto que el Carro de Comedias regresó las risas y emociones junto a
la fuente que se ubica a unos cuantos pasos del Teatro Juan Ruiz de Alarcón.
En otro punto de ese lugar, decenas de pequeños, acompañados
por sus padres, se hacían presentes para escuchar los cuentacuentos programados
como parte de la iniciativa Regaladores
de Palabras.
Información: NTX/MBH/MCV/SISMO17

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