La agrupación china se presentó durante el segundo fin de
semana del Festival Internacional Cervantino Dividido en dos momentos, Más allá
de la caligrafía refleja la disciplina con la que se forman los artistas
asiáticos El montaje dancístico tendrá dos fechas en el Teatro de la Ciudad de
México “Esperanza Iris”, el viernes 27 y el sábado 28 de octubre
Este fin de semana, el público guanajuatense del Festival Internacional Cervantino
recibió con entusiasmo a Guangdong
Modern Dance Company, con el montaje Más allá de la caligrafía,
una apuesta por la contemplación y el movimiento del cuerpo.
La directora y coreógrafa Liu Qi ha logrado que Guangdong trascienda los discursos del
folklor asiático para sumergirse en una propuesta innovadora, la cual echa mano
de la disciplina y espiritualidad regional para sustentar sus propuestas.
Desde su estreno en 2005, Más allá de la caligrafía (Beyond
Caligraphy) es uno de los montajes más importantes de la agrupación, quien
lo ha presentado cerca de un centenar de veces en los escenarios más destacados
del mundo.
La propuesta de danza está dividida en dos momentos. El
primero, denominado Sobre la caligrafía, desarrolla cinco cuadros
cuyos movimientos buscan destacar la esencia de los escritos chinos. Con cinco
bailarines en escena, sorprende el manejo de la iluminación, cuya función es
primordialmente generar límites, marcar recorridos y dotar de una enorme
belleza con cada trazo de los cuerpos.
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Foto: Claudia Reyes Ruiz. Cortesía FIC
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Paisaje en tinta lavada es el nombre del segundo
episodio en dónde la estridencia y velocidad del cuerpo desaparece. El fondo
del escenario se ilumina con siete cicloramas que proyectan una serie de
imágenes: nubes, el fondo del mar, la neblina en los bosques, entre otras.
Se trata de un homenaje a la esencia espiritual de la
pintura de tinta de agua, en específico al equilibrio que debe tener la tinta y
el agua para quedarse perfectamente sobre el papel.
Dos bailarines en el escenario inician un sofisticado
lenguaje coreográfico, partiendo del movimiento casi nulo. Los brazos y el
torso parecen competir contra una fuerza invisible que los mantiene atados,
como impávidos ante las imágenes y la música. La belleza contemplativa en su
máxima expresión.
Más bailarines se suman conforme van transcurriendo los
lentos movimientos, para más tarde, recorren el escenario con una pasividad
explícita como sumergiéndose en el espacio zen que se han convocado.
Las “estatuas vivientes” logran concentrarse en un solo
punto, en la una única luz a la que parecen, como queriendo alcanzar y nunca lo
logran: la tinta entrando plácidamente en un recipiente con agua.
Más allá de la caligrafía de Guangdong Modern
Dance Company, se presentará también en el Teatro de la Ciudad de México
“Esperanza Iris”, el viernes 27 y sábado 28 de octubre, a las 20:30 y 19:00
horas, respectivamente.
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